Los buenos días de un beckario nacional
26 jul 08
Ser BECKARIO es más que una condición, es una actitud frente al resto de la gente. Hay que disfrazarse de humilde y rezarle a la Virgencita del perdón un día sí y otro día no.
Os escribo desde la estupenda redacción de XXXXXXX RADIO. Está dentro del edificio del grupo xxxxxxxx, y por lo tanto compartimos edificio con XXXXX, la redacción y la rotativa. De camino al trabajo paso por una estación de buses con unos humidificadores que dan un ascazo... Me siento como una planta de Marihuana con luz artificial y riego por aspersión cuando cojo el autobús en el Intercambiador de Avenida América.
Llegar a la redacción es como vivir en un episodio de YO SOY BETTY, pero la versión americana chula de Cuatro, no la de Telecinco. Aquí llegas y tienes una cocinita con nevera, microondas, cajoncitos con filtros, café, Nescafé, galletas de mantequilla, sobaos y croissants. Leche de todo tipo y agua. Llega la prensa a mi mesa de todas las regiones de España, cabeceras curiosas del grupo xxxxxxxxxx. Y también todas las revistas del corazón y suplementos.
Me encargo de hacer una batida de periodicos e internet y buscar las noticias más curiosas de la semana y escribir un guión para el presentador y para nosotros, los colaboradores, que comentamos y nos reímos de las noticias.
También me encargo de colgar el resumen del programa en internet, de hacer llamadas a xxxxxxx RADIO de las regiones de España y grabar las conexiones con Madrid... una cosa modernísima...modernísima... Ah, y si no queréis madrugar para escuchar el programa hago un resumen a eso de las 12.45 con los mejores momentos... en internet están colgados los programas enteros y podéis escucharlos cuando gustéis.
¿Mis compañeros y jefes? Demasiado bien, me están malcriando. Yo venía con la sana intención de disfrazarme de humilde, sencillo y hacerme el tonto... pero el primer día ya nos dieron cargos de responsabilidad y claro, uno tiene que dar el cayo sí o sí.
El presentador-locutor que sustituye a Ana y es el vozarrón que siempre quise tener, pero bueno, para compensar que no tengo voz Dios me dio este cuerpo y esta cara a la que no le hacen justicia estas gafas El Caballo de rebajas. He ido a la óptica Toscana a verme unas ultramodernas, cuando termine de comer y tenga el estómago lleno iré a pedir el precio. Y que Dios nos pille confesados.
La directora y la subdirectora son dos primas de aúpa. La una porque sabe más por lo que calla y la otra porque no calla pero sabe lo mismo que la otra. Un tandem perfecto que me van a ayudar, desde la distancia y la responsabilidad de saber que no están, a volver a Valencia defendiéndome con la redacción, producción, locución, y protocolo con los invitados (qué me gusta a mí un paripé bien organizado y estudiado).
Todo bien. El piso bien. Mis compañeros del curro muy bien. La plaza 2 de mayo para tomar tapas muy bien. Los ultramodernos de Fuencarral muy bien. Las pijas de la Gran Vía muy bien. El calor de la calle Preciados insufrible.
El pasado viernes cumplí 23 primaveras y sus correspondientes días, horas, meses, semanas, tequieros y promesas incumplidas se despide vuestro compañeros que ya ha engordado 4 kilos en su saco de ilusiones...
Tengo miedo a que se cumpla lo que pedí. ¿Y si se cumple?